Qué es la NIS2 y qué cumplir para pasar la Auditoría

La ciberseguridad ha dejado de ser una opción para convertirse en una obligación legal de primer orden en Europa. Con la llegada de la directiva NIS2, las empresas deben elevar sus estándares de protección para garantizar la continuidad de los servicios esenciales. En un entorno donde los ciberataques no solo aumentan en número, sino también en sofisticación e impacto, las organizaciones ya no pueden permitirse abordar la seguridad informática como un aspecto secundario, sino como una prioridad real de negocio.

La nueva normativa introduce un cambio significativo: pasa de recomendaciones a obligaciones claras, auditables y sancionables, y exige a las organizaciones tomarse la ciberseguridad en serio, con medidas concretas y medibles. En la práctica, esto implica adoptar una postura proactiva frente a la gestión de riesgos, las vulnerabilidades y la protección de sus infraestructuras digitales.

El contexto no deja lugar a dudas. Según una nueva encuesta encargada por Veeam Software: hasta el 90% de las empresas en EMEA han sufrido incidentes de ciberseguridad en el último año, que podrían haberse evitado con medidas alineadas con NIS2. Además el 44% ha experimentado más de tres ataques, siendo el 65% considerados graves. Estos datos evidencian que el cumplimiento NIS2 no es solo una obligación legal, sino una necesidad estratégica, especialmente en entornos donde cualquier interrupción puede impactar directamente en la operativa del negocio.

La Directiva NIS2 es una directiva europea diseñada para reforzar la resiliencia y la seguridad digital de las entidades críticas en todo el territorio de la Unión Europea. Su objetivo es claro: mejorar la ciberseguridad y reducir las vulnerabilidades en servicios esenciales en toda la Unión Europea.

Se aplica a los 27 estados miembros y afecta principalmente a:

  • Medianas empresas: entre 50 y 250 empleados.
  • Grandes Empresas: más de 250 empleados.
  • Sectores prioritarios: entidades que operen en sectores «Esenciales» (Energía, transporte y salud) o «Importantes» (Gestión de residuos, alimentación y servicios postales).

La Directiva NIS2 entró en vigor a nivel europeo el 16 de enero de 2023. Sin embargo, su aplicación real en cada país depende de la transposición NIS2 a la legislación nacional de cada estado miembro.

En España:

  • 2024: es cuando comienza a ser vinculante tras su transposición.
  • 2025-2026: se espera la aprobación definitiva del Anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad.

En este contexto, el consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, destacó en 2024 la importancia de acelerar la adaptación empresarial a NIS2, dejando entrever que muchas empresas todavía están en fases muy iniciales de su cumplimiento.

La transposición NIS2 en España se completó formalmente en octubre de 2024, ampliando los sectores afectados por la directiva NIS2 y endureciendo las condiciones:

  • Sanciones: hasta 10 millones de euros o el 2% de la facturación anual global, lo que sea mayor.
  • Notificación de incidentes: se exige una notificación rápida en un plazo máximo de 24 horas tras detectar un incidente.
  • Responsabilidad: implicación directa de la Dirección de cada compañía.

Esto marca un antes y un después, ya que la normativa NIS2, deja de ser un marco teórico para convertirse en una exigencia práctica y auditada.

El alcance es mucho más amplio que la inicial directiva europea. Dividiéndose en dos categorías destacadas:

  • Sectores esenciales: energía, transporte, banca, infraestructuras del mercado financiero, sector sanitario, agua potable, aguas residuales e infraestructura digital.
  • Sectores importantes: servicios postales, gestión de residuos, fabricación (química, dispositivos médicos, electrónica), alimentación y proveedores de servicios digitales.

En ambos casos, se incluyen empresas medianas y grandes, especialmente aquellas vinculadas a infraestructuras críticas o con alto impacto en la economía y la sociedad.

Esto implica que muchas organizaciones que antes no estaban reguladas ahora deben cumplir con la directiva NIS2.

El incumplimiento de la directiva NIS2 puede tener consecuencias importantes.

Las sanciones pueden alcanzar:

  • En sectores esenciales: hasta 10 millones de euros o el 2% de la facturación global de la compañía.
  • En sectores importantes: hasta 7 millones de euros o el 1,4% de la facturación global de la compañía.

Además, otras consecuencias son:

  • Responsabilidad directa de alta dirección.
  • Suspensión de actividades.
  • Daño reputacional de la compañía.
  • Pérdida de confianza de clientes y partners.

En la práctica, esto eleva la ciberseguridad a nivel de riesgo estratégico dentro de la empresa.

Para alcanzar el cumplimiento de la directiva NIS2, las organizaciones deben seguir una hoja de ruta claramente estructurada:

1.- Análisis de brechas

Identificar el estado actual de la organización frente a los requisitos de la directiva NIS2, y detectar las brechas necesarias para alcanzar los requisitos necesarios.

2.- Evaluación de riesgos

Detectar vulnerabilidades que afectan a las infraestructuras críticas de cada empresa, y así poder definir prioridades de actuación.

3.- Adopción de estándares internacionales

Adoptar estándares internacionales como es el caso de la ISO 27001 para estructurar la seguridad informática y facilitar la alineación con la normativa.

4.- Procesos de notificación de incidentes

Definir procesos claros para detectar, responder y notificar incidentes al INCIBE en menos de 24 horas.

5.- Asignar responsabilidades internas

Asignar roles claros dentro de la organización, incluyendo la implicación de la dirección de cada compañía.

6.- Planes de continuidad

Desarrollar un sólido plan de continuidad del negocio que garantice la resiliencia operativa.

7.- Monitorización y defensa activa

Implementar equipos como Blue Team para la detección y respuesta continua.

Aquí es donde muchas empresas descubren que no es solo un reto técnico, sino organizativo.

Cabe destacar que el esfuerzo requerido es significativo: el 89 % de las empresas europeas reconoce que necesitará reforzar sus equipos de ciberseguridad para cumplir con la directiva NIS2. Sin embargo, el 34 % de las pymes admite no disponer del presupuesto necesario, lo que supone un reto adicional.

La certificación NIS2 no es un sello único, sino la validación del cumplimiento mediante auditorías alineadas con la normativa NIS2.

Las organizaciones deben demostrar su adecuación mediante auditorías que evalúan:

  • Gestión de riesgos.
  • Políticas de seguridad.
  • Controles técnicos.
  • Capacidad de respuesta ante incidentes.
  • Gobernanza y cumplimiento.

En este contexto, realizar una auditoría de ciberseguridad es un paso fundamental para identificar debilidades y preparar a la organización para la directiva NIS2.

El proceso de auditoría suele incluir:

  • Revisión documental.
  • Evaluación técnica.
  • Test de vulnerabilidades.
  • Simulación de ataques.
  • Informe de cumplimiento.

Más que un examen puntual, la auditoría es una fotografía del estado real de la organización frente a la normativa.

Para abordar la normativa NIS2 con éxito, es recomendable seguir estas pautas:

  • Implicar a la dirección desde el inicio.
  • Priorizar riesgos críticos.
  • Buscar la ayuda de expertos.
  • Formar a los equipos de la compañía.
  • Automatizar procesos.
  • Colaborar con organismos como el INCIBE.

Y, sobre todo, entender que no se trata de cumplir una normativa, sino de proteger el negocio en un entorno cada vez más expuesto.

Si quieres realizar una auditoría de ciberseguridad ponte en contacto con el equipo de WAU Technologies para ayudarte a dirigir adecuadamente tus pasos, ponte en contacto con nosotros.