Cómo mejorar la competitividad y no morir en el intento

Cuando te lanzan la pregunta adecuada: ¿cómo podemos mejorar la competitividad?.

Eran las 2:00 de la mañana y no podía descansar, le daba vueltas a una frase que había escuchado en mi despacho…¿cómo podemos mejorar la competitividad? Gran frase y complicada respuesta.

Mi jefe había entrado en mi despacho y con un café en la mano me dijo: Laura, ¿cómo podemos mejorar la competitividad de la empresa? Me quedé sin palabras. Y reconozco que no es algo que me pase, suelo ser bastante elocuente pero en esta ocasión, me quedé como atónita al escuchar la pregunta.

En mi cabeza al preguntarme, ¿cómo puedo mejorar la competitividad? me sonaba como ¿a qué huelen las nubes?¿la apocalipsis está cerca? o preguntas similares.

Pero reconozco, que me martilleaba la cabeza desde que me lanzó la pregunta a primera hora de la mañana. Estaba muy absorbida por todas las gestiones y tareas de mi día a día, y a veces el que te lancen una pregunta de este tipo sirve un poco de «reseteo».

No podía dormir, con lo que decidí levantarme, cogí mi portátil y me enfrenté al temible folio en blanco (reconozco que esto es algo que siempre me ayudaba a pensar). 

 ¿Qué es la competitividad empresarial y cómo puedo mejorar la competitividad de mi empresa?

Claro, lo primero que hice fue irme a Google para buscar la definición a ver si así me iluminaba (aunque es un concepto que todos repetimos cada día, a veces es bueno parar y ver el significado real de las cosas).

La competitividad empresarial es la capacidad de una empresa para hacer rentable su negocio gracias a la implementación de estrategias que supongan una ventaja competitiva respecto a sus rivales en el mercado.

Esa ventaja competitiva puede tener en cuenta diferentes factores: mejores productos, procesos de producción más efectivos, precios más asequibles, reducción de costes, calidad superior, mejora tecnológica, mayor innovación,…

Y para ello tenía que plantearme preguntas como:

  • ¿Tengo un producto/servicio mejor que el de mi competencia?
  • ¿Puedo competir en precios con el resto de rivales dentro del mercado?
  • ¿Estoy preparado para acceder a mercados internacionales?
  • ¿Tengo que invertir en algunas áreas para mejorar mi competitividad empresarial?¿en cuales?
  • ¿Existen nichos de mercado a los que dirigirme y que estén desatendidos?
  • ¿Cómo puedo mejorar mi estrategia empresarial?

Sólo me venían preguntas a la cabeza, y lo único que tenía a mano era un cuadro de mando que me había hecho con los principales KPIs, Microsoft Power BI siempre había sido mi aliado en este tipo de decisiones, y sabía que no me fallaría. Comencé a analizar diferentes aspectos de la empresa:

Producto/precio

Nuestro producto tenía cierta estacionalidad, como casi todos, pero no dependíamos únicamente de un trimestre. Comencé a mirar el volumen de ventas y si, seguíamos en crecimiento en cuanto a unidades vendidas, pero la facturación no crecía tan alegremente como en años anteriores.

Decidí navegar a nivel de categorías de producto e incluso bajar a ID de artículo para profundizar y encontrar algo que me hiciera entender esa tendencia [la verdad es que poder profundizar en esa información había sido mi salvación en más de una ocasión]. Aparentemente, con visión macro, todo estaba bien, pero cuando bajas al detalle es cuando puedes valorar con más criterio.

Y ¡lo ví!….estábamos dañando seriamente nuestros márgenes para ser más competitivos. Con lo que era una falsa sensación de crecimiento.

Bueno, sí crecíamos pero no a los niveles que debíamos y menos en  margen, que al final es el beneficio de la empresa, y lo que nos dice si estamos siendo rentables o no.

En este caso estaba claro, que había que trazar una estrategia de producto/precio donde incluiría acciones como dar más visibilidad a nuestra familia core y a impulsar la venta cruzada (los accesorios de nuestro core de negocio tenían bastante margen y eso es lo que debíamos trabajar). Era importante impulsar una categoría de productos que estaba olvidada y que nos permitiría impulsar las unidades vendidas y la facturación.

No dudé, convoqué una reunión a primera hora de la mañana con el equipo de ventas y marketing para replantear la situación actual. [Seguro que al ver las horas que envío la convocatoria más de uno no se sorprendería, jaja].

Áreas en las que podíamos mejorar

Esto lo tenía bastante claro, porque aun a pesar del crecimiento de los últimos años, teníamos dos áreas que seguían siendo muy manuales: el área financiera y el área logística.

Requería que automatizáramos ambas áreas:

  • Dentro del área financiera el excel era el rey, y ciertamente lo tenían controlado, pero era necesario dar un paso más con un sistema que nos acompañara en nuestro crecimiento.
  • Y por otro lado, el tema del almacén/logística ya que era necesario que el almacén quedara automatizado para poder integrarnos con nuestros proveedores logísticos y que todo fuera mucho más ágil, este aspecto en el área online comenzaba a ser crítico.

En este caso nuestro ERP se había quedado pequeño, no había crecido al mismo ritmo que nosotros, y necesitábamos un sistema que fuera capaz de gestionar esas áreas y otras para poder unificar todo en una fuente de información, además de crecer con nosotros.

Miré diversas opciones pero Microsoft Dynamics Business Central era lo que necesitábamos, llevaba tiempo queriendo dar este paso, pero si además lo conectaba con mi Power BI podría tener una visión más completa de negocio. Su escalabilidad y visión global era lo que necesitábamos ahora mismo.

Es curioso, cuando te das cuenta de que eres capaz de aterrizar estos conceptos ya no hay quién te pare.

Me di cuenta de vías de mejora en la relación con el cliente (que es el eje de cualquier negocio), mejoras a nivel productivo (ya que teníamos aún mucho camino por andar en cuanto al control de stock y a la trazabilidad del producto), así como el almacén.

Pero eso lo dejaría para otro momento, eran las 5.00 de la madrugada y aún podía descansar un par de horas antes de ir a la oficina. Tenía mucho por hacer en las próximas semanas, y  me di cuenta de que a veces una buena pregunta a tiempo es mejor que mil respuestas sin conexión.

Así que os seguiré contando los siguientes pasos que daré, hay veces que tienes la respuesta delante de tí pero hasta que no te sientas a pensarlo no lo ves tan claramente.

Te desveles o no por la noche, es bueno saber dónde acudir cuando quieres mejorar la competitividad de tu empresa. Por ello, te ofrecemos la oportunidad de ir de la mano de un equipo de profesionales expertos en tecnología y negocio de WAU Technologies, contáctanos en hola@wautecnologies.com o https://wautechnologies.com/contacto/ y además puedes concertar una reunión con nuestros expertos para que te amplíen información y valoren tus necesidades. 

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